¡The Walking Dead está de regreso!

Por Marcela Vargas

¡La sexta temporada de The Walking Dead ha vuelto! ¿Por qué lo digo con tanta emoción? Porque francamente la serie ya me estaba perdiendo, pero el episodio de anoche (9º de la temporada) me regresó a las filas de fans de esta serie y de sus sobrevivientes.

SPOILERS, SI NO HAN VISTO EL REGRESO DE MEDIA TEMPORADA DE THE WALKING DEAD

No sé a ustedes, pero a mí, la primera mitad de la sexta temporada de TWD no me estaba haciendo feliz. Alexandria es un escenario interesante, pero le sobraban personajes sosos, cobardones y que, en general, sólo servían para meter en problemas al grupo de sobrevivientes que sí nos interesa. Afortunadamente, el noveno episodio de esta temporada hizo algunas cosas muy bien – entre ellas, hacernos creer que la “nueva amenaza” no es tan aterradora.

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Empezamos con Daryl, Sasha y Abraham intentando llegar a Alexandria con su pipa de gasolina y enfrentándose a la banda de motociclistas del misterioso Negan (que será interpretado por Jeffrey Dean Morgan). Abraham no sabe cuándo callarse –y Sasha tampoco– y cuando todo parece perdido, Daryl Dixon salva el día con una fabulosa explosión gracias a uno de los lanzacohetes recuperados por Abraham hace unos episodios. Parece que todo estará bien… hasta que Negan se entere de la masacre y decida encontrar a las personas que le redujeron la pandilla. Y eso no será bonito, por algo es recordado por los lectores del cómic como uno de los villanos más… intensos… de la serie. Probablemente veremos a Jeffrey Dean Morgan hasta el final de la temporada.

Mientras tanto, en Alexandria… Rick, Carl, Michonne, Gabriel, Judith, Jessie y sus dos horribles hijos intentan huir de la horda de caminantes. Para salvarse, Rick organiza una comitiva que irá por los camiones que dejaron en la cantera (y que francamente ya había olvidado) y deja a Gabriel (a quien todos detestamos) cuidando a Judith. Todo avanza más o menos bien, hasta que el odiosísimo Sam (a quien debieron dejar en casa) entra en pánico (¡Gracias, discurso aterrador de Carol!) y consigue que se lo coman, que maten a su mamá y que su (también) fastidioso hermano haga una estupidez: le dispare a Carl en la cara. Lo mejor de esta escena: Rick en shock, cortándole la mano a su novia para salvar a su propio hijo –aunque los flashbacks fueron demasiado cursis para mi gusto–, y Michonne siendo la única con la idea correcta, Ron debe morir. Lo otro mejor de esta escena: Carl de la tele por fin perdió el ojo que Douglas (Deanna) le quitó al Carl de los cómics. La familia Anderson no sirvió para mucho. No vamos a extrañarlos.

Al mismo tiempo, el Lobo que secuestró a Denise le explica que pueden salvarse: no va a dejarla morir porque la necesita para que lo cure. La interacción entre ellos fue una de mis secciones favoritas del episodio, creo que me hubiera gustado ver al menos un episodio o un spin off con la psiquiatra ansiosa y el ¿Lobo? malvado intentando sobrevivir en este mundo lleno de caminantes. Por eso fue triste cuando Carol, creyendo que salvaba a Denise de este malvado secuestrador, lo mató desde las escaleras.

En ese campo, Carol es uno de mis personajes favoritos de la serie. Me gusta el contraste entre ella y Morgan, dos extremos del espectro que intentan resolver el mismo problema con perspectivas opuestas. Sin embargo, Morgan por fin entendió que el zen no siempre es la mejor idea si quieres mantener viva a tu familia. Su actitud de amor y paz casi les cuesta perder a varias personas y eso es algo que él mismo no se hubiera perdonado. La preocupación de Tara por Denise es tierna, pero Rosita la apaga muy fácil con su “No va a matarla porque la necesita” (o sea sí, pero…).

El problema con este episodio, creo, es que hay demasiadas cosas pasándole a demasiada gente al mismo tiempo. Llevo más de 600 palabras y ni siquiera he hablado de la charla inspiracional entre Glenn y Enid, del momento de redención de Gabriel (a quien ya quería que alguien se comiera) y del impulso suicida de Rick de salir a enfrentar a un mundo de caminantes mientras Denise intenta salvar a su hijo –porque de alguna manera, todos logran llegar a la enfermería y Denise no tiene nada parecido a estrés postraumático–. Ah y una vez más: ¿adivinen quién salva el día? Daryl Dixon (Abraham y Sasha específicamente salvan a Glenn, que a su vez salva a Maggie, que ya había olvidado que estaba subida en una plataforma frágil).

Lo más importante de este episodio, supongo, es que los sobrevivientes de Alexandria por fin entraron en razón y tomaron sus armas para defender sus hogares de los horrores de la muerte (y de la no-muerte). Eso se agradece, después de 8 episodios en que los vecinos sólo servían para estorbar.

No es que la temporada haya mejorado mucho en escritura ni en trama. Siguen resolviendo las cosas como por arte de magia y las muertes son cada vez más gratuitas y menos creativas. Pero al menos este episodio tuvo tanta acción que despertó mi interés en seguir viendo la pantalla, en lugar de tuitear al respecto. Y Daryl, siempre pasan cosas interesantes si Daryl está en el episodio.

¿Ustedes qué opinan? ¿Les gustó?


2 Comments

  1. Kristian February 17, 2016 3:06 am  Reply

    Lo mejor ciertamente Daryl con el lanzacohetes. Rompio mis espectativas que muriera Jessie, pensaba que moririan los hijos y se quedaria como pareja de Rick. Ver a Carl tuerto me impacto tambien bastante. Pero sin duda como siempre, los mejores de todos Daryl y Glenn.

    • Ethne February 17, 2016 11:27 am  Reply

      Será interesante ver qué hacen ahora con el rol de ‘pareja’ de Rick, que a estas alturas en el cómic debería ser Andrea. ¿Michonne, quizá?

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