Reseña: La Bruja – No entres al bosque

Muchos estarán emocionados por ver la película de La Bruja (The Witch: A New-England Folktale) que tardó tanto tiempo en estrenarse en salas mexicanas. Nosotros fuimos con mucho entusiasmo y vimos el largometraje en una sala llena. Aquí nuestras opiniones sobre la Ópera Prima de Robert Eggers.

Black Phillip, Black Phillip

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Lo que nos gustó

Dirección

El debut de Robert Eggers nos dejó un aterrador sabor de boca. La Bruja tiene una excelente presentación y construcción de personajes; asimismo, la composición de las tomas evoca el aislamiento terrorífico de los personajes. La narración a través de los niños es la chispa que mantiene este filme a flote: el miedo y las experiencias traumáticas a las que se ven expuestos son palpables a través de la pantalla. Sabíamos que íbamos a ver algo bueno después de que leímos lo que escribió Stephen King en su cuenta de Twitter:

La Bruja me aterró. Y es una película de verdad, tensa y suscita a pensar, al igual que es visceral. ”

Guion

Los diálogos, desarrollo y conclusión son muy rescatables. El detalle de la forma de hablar de entonces en el S. XVII, el cual se tomó directamente de diarios de la época, y la forma de convivir en la Nueva Inglaterra puritana se encargan de absorber al espectador. No es una película predecible y es parte de su belleza dar giros grotescos y emocionales que evitan que repitas una película con acostumbrada fórmula de terror. Otro punto para La Bruja.

Elenco

La atinada selección del elenco es algo que queremos destacar. El detalle de Ralph Ineson (Desde el infierno, Lancelot: El primer caballero) interpretando un granjero forzado a dejar su pueblo y acompañado por su esposa Katie Dickie (Lady Lysa Arryn en Game of Thrones) y sus cinco hijos. No hay uno que tenga falla. Anya Taylot-Joy y Harvey Scrimshaw presentan espectaculares actuaciones y los gemelos Ellie Grainger y Lucas Dawson son una fabulosa pareja frente a esta película.

Vestuario

Otro detalle que Eggers nos hizo notar fue el trabajo del vestuario dedicado a los personajes. Algo tan simple como la ropa tiene un papel fundamental en la película y hace entender que este detalle tuvo mucha dedicación. La Bruja se lleva las palmas por filiaciones de esta calidad.

Sonido

Como en cualquier gran película de horror, el sonido está al centro del suspenso. Las escenas donde coros de voces no del todo humanas van en crescendo hasta ensordecer al espectador se mezclan con las que el audio se apaga completamente y te deja esperando el susto… y realmente no hay peor espanto que aquel que esperas y esperas y nunca llega, porque no sabes cuándo es que llegará por fin.

Peek-a-boo

Peek-a-boo

Lo que no nos gustó:

El ritmo

Nos habían advertido, pero no creímos que los primeros 45 minutos tendrían un ritmo bastante lento. Si van muy en la noche a verla tómense un cafecito para que no brinquen del susto cuando los despierten los gritos. No es crítica destructiva, no cambiaríamos ese aspecto, pero si nos sacó unos cuantos bostezos. Si creen que van a ver algo como El Conjuro Está detrás de ti, están equivocados.

Los subtítulos

No, no es que la traducción sea mala. Pero, dado que la película tiene una paleta de colores bastante oscura durante la mayoría del tiempo, el destello de los subtítulos es tan notorio que puede llegar a ser molesto. (Problemas de primer mundo).

Lo que pudo haber sido

Las mejores películas de terror psicológico te hacen preguntarte si lo que viste es lo que realmente pasó y una película con una narrativa tan ligada a la superstición y el miedo a la ira divina pudo dar muchos giros que te hicieran cuestionarte si todos los horrores eran reales o simplemente la protagonista los imaginaba. Aunque La Bruja hace un espectacular trabajo aterrándote, sentimos que pudo dar más en este aspecto.

Te dije que no entraras al bosque...

Te dije que no entraras al bosque…

La sensual recomendación

Robert Eggers creó un ópera prima digna de recordarse, sobre todo cuando recordamos que lo hizo con sólo $1 MDD en producción. La incesante sensación de que las cosas no están bien, el miedo a lo desconocido y la aterradora locación al lado del bosque se suman para hacer de La Bruja una película que no se pueden perder.

Por Leo Lozano y Roberto Zaragoza


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